• Ser una mujer y trabajar como peluquera de alto nivel. Testimonio.
  • Ser una mujer y trabajar como peluquera de alto nivel. Testimonio.

  • Las mujeres representan el 85,1 % de los peluqueros activos. Sin embargo, hay une pequeña parte de ellas que están en la cumbre de la pirámide, es decir, jefe de empresa. Queríamos saber más sobre este asunto, por eso, Guylaine Martel, canadiense y creadora del salón los " artistes coiffeurs " contestó nuestras preguntas. 
    LiveCoiffure.com : ¿ Qué ha sacrificado para triunfar?Portfolio Guylaine Martel Guylaine Martel : Cada persona que quiere crear su empresa debe hacer sacrificios en cuanto al número de horas de trabajo, sobretodo durante los dos primeros años donde a veces no hay mucha rentabilidad. Afortunadamente, mis negocios eran estable, un objetivo preciso que alcanzar y la energía para llevarlo a cabo. La linea está a veces fina entre el sacrificio y lo que elegimos. Decidí crecer al máximo mi gestión creativa : entonces no es un sacrificio. Aun es un placer y una pasión.   LC : ¿ El hecho de ser una mujer ha sido una desventaja particular ? GM : No, nunca. Ocurrió que alguien hace referencia. Cuando construí y remodeló mi salón, notó que en algunas ocasiones, el equipo de constructores, grandes hombres robustos, les encontraban muy raro recibir ordenes de una pequeñita mujer. A veces, tenía que imponerme. ¡Pero, no pasó nada grave y el ambiente quedaba simpatético !   LC : Muchas mujeres tienen problema compaginar vida privada y vida profesional. ¿ Cómo lo hace ? GM : En cuanto a la organización, la gestión del tiempo, tengo que dejar algunas cosas de lado. Hay que organizar la vida familiar para que todo el mundo encuentre lo que busca y no sea olvidado a causa del tiempo dedicado a la carera. Alcanza la perfección toma tiempo, energía y necesita que tomemos decisiones.   LC : ¿ Tiene el apoyo de su pareja? GM : Tengo una bella historia que contar. Un día, cuando era en París para el HCF Trophy en febrero pasado, había reunido todas mis cabezas de maniquí sobre la mesa del comedor, seleccionando las más rubio por supuesto. Tomó una foto y me la envió por teléfono.El mensaje decía : " todo se pasa bien en casa, me las arreglo bien durante tu ausencia, y no estoy solo ". Terminó el mensaje con palabras de apoyo, que guardo preciosamente : " Go Guylaine Go" !   LC : ¿ Hay personas que han traído disuadirle ? GM : Nunca. Pero, tenía que enfrentarme a prejuicios persistentes en el mundo de los negocios : el que dice que los artistas no están buenos gestores. Admito también que cuando la empresa es un salón de peluquería dirigido por una mujer, eso puede poner la situación más difícil.   Pero en realidad, no me preocupo por lo menos de este tipo de cosa. Hago lo que tengo que hacer y me doy caña. Desde el principio persigo un gran objetivo : hacer de la peluquería un arte, ascender los altos estándares de cualidad para que los peluqueros sean reconocidos como creadores de moda.   Si puedo contribuir a mi manera para cambiar un cierta imagen que todavía pega al mundo de la peluquería, lo de la pequeña tienda de la esquina donde se cotillea, sería feliz que se olvidan estos prejuicios.   LC : El 85% de los peluqueros son mujeres. ¿ Por qué están tan pocas al cumbre de la profesión ? GM : Porque, como la imagen del mundo de la gran cocina, de la alta costura o de los consejos de administración, existe un « techo de cristal» en el mundo de la peluquería. Creo sinceramente que esto está cambiando : cada vez más peluqueras ocupan el primer plano de la escena.   Los limites están desapareciendo, en Canadá en particular, donde la paridad hombres/mujeres está sólidamente establecida, aunque quede todavía trabajo que hacer. Por mi parte, si un peluquero está cualificado, le admiraré y trabajaré con esta persona poco importa el sexo. Y a veces, ser una mujer es una ventaja : entendemos mejor a las otras mujeres que representan la mayoría parte de nuestra clientela.   LC : ¿ Trabajar con mujeres es una ventaja ? GM : Según mu experiencia, sí. A las mujeres que conozco les gusta el trabajo de equipo, están apasionadas y sobretodo fuertes y trabajadoras. El aspecto emocional atribuido a las mujeres no me plantea ningún problema, al contrario.   En el mundo de la creación, eso lleva un cierto fuego, una fogosidad que a mi me gusta. Pero, la falta de crisol puede ser una desventaja. Siempre es interesante encontrar un trabajo donde la repartición natural que se ve en la sociedad está más representada.   LC : ¿ Después de todos estos años de trabajo encarnizado y de sacrificios, tiene la impresión de haber alcanzado el cumbre ? GM : Nunca estamos en el cumbre. Se dice que « más se aprende menos se sabe ». Además, somos en un mundo que cambia, donde todo mueve y es difícil de estar a flote. Como ya lo he dicho, el mundo de la peluquería empieza apenas a manifestarse como disciplina artística reconocida. El camino es largo y en la mitad, el cumbre, para mi, es el modelo que aún no he creado, la creación futura, la idea que me conmoverá y me hará descubrir nuevas dimensiones.   LC : Habla mucho del amor que tiene para el trabajo. ¿ El amor, es esencial ? GM : Claro. Sin amor no hay nada. Hablo no sólo del amor que tenemos para el trabajo sino para los allegados y cercanos, para la diferencia y para este mundo que es lo nuestro. Amor, honestad y el respecto de los otros son mis valores fundamentales.   LC : Dentro de veinte años, dentro de treinta años, ¿ cómo quería que la gente se acuerda de usted ? GM : No he planificado morir mañana ( se ríe) pero si la gente debe acordarse de algo en particular, será el deseo de cambiar el mundo de la peluquería y decir al publico que hay, dentro de la profesión, artistas talentosos, creadores de alta nivel que merecen más reconocimiento y más respecto.   Declaración recogida por Christine Margossian para LiveCoiffure.com  

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